En camino a la meta

Hoy en día tengo el privilegio de compartir mi música y conferencias en diferentes plataformas por varios países pero para lograrlo tuve que recorrer aquel camino que es inevitable y necesario para todo soñador.

Hablo del camino del sacrificio, disciplina, paciencia y tribulaciones que nos forman y capacitan para que al llegar a nuestra meta seamos completamente competentes para la labor. Lo victoria que el joven David en la Biblia obtuvo sobre el gigante Goliat no fue una casualidad sino el fruto de tiempo en el camino preparándose y desarrollando su habilidad. A todo mundo le llegara su momento y oportunidad, la pregunta es ¿estamos preparados? El camino a la meta es aquella escuela que nos transforma de soñadores en hacedores pero para esto necesitamos creer y confiar que toda experiencia en el camino tiene un propósito y Dios la usara a nuestro favor.

En estos textos encontramos que la meta y deseo del Señor es llevarnos de menos a más, de lo poco a lo mucho y de lo pequeño a lo grande. La escritura dice que aunque iniciemos pequeños no terminaremos de la misma manera. Esto quiere decir que nuestro Dios es un Dios de progreso y avance.

Todo lo que El ha depositado en nuestras vidas es con el fin de que lo hagamos crecer y prosperar. Necesitamos cuidarnos de no caer en la trampa del conformismo y estancamiento. Cuando no hay progreso y avance nos volvemos en personas que criticamos y nos quejamos y lo peor de todo es que malgastamos los mejores años de nuestras vidas.

Es por eso que necesitamos ser determinados en progresar porque es lo que el Señor espera de nosotros. El camino a la meta también requiere de un proceso. La escritura habla de un inicio pequeño y de un final grande. Entre el inicio y el final existe lo que es el “proceso”.

Todo lo que esta destinado a la grandeza necesita ser refinado por la escuela del proceso. Esto requiere tiempo y mucha paciencia. Pensar que uno llegara a la meta de un día para otro es infantil y un espejismo. Lo que nos forma y nos hace aptos para la posición es precisamente el proceso. Dios en su gracia no nos da todo en un solo momento sino es poco a poco porque si lo haría así nos perjudicaría. Aquel atleta que vemos correr en las olimpiadas y ganar medallas un día comenzó gateando.

El proceso lo fue preparando para su destino. No afanemos aquello que es importante y necesario en nuestras vidas. Aunque sea difícil creerlo debido a las oposiciones y dificultades, Dios esta obrando y procesándonos. Volvamos al ejemplo del joven David quien antes de ser rey tuvo que primero aprender a defender las ovejas de su padre de los osos y los leones lo cual le dio la valentía para después poder enfrentar al gigante Goliat para que por fin pueda ocupar el trono y gobernar.

Todo proceso era un paso que lo acercaba más y más a su destino. Cada paso en el camino es importante porque crecemos, maduramos y aprendemos especialmente de nuestros errores. Se que el proceso es incómodo y en momentos lento, pero si lo soportamos y lo honramos podemos estar seguros que llegaremos a la meta que el Señor tiene para nuestras vidas. Creo con toda mi fe que Dios te llevará de menos a más y la meta que El tiene para ti es mas grande aún de lo que has imaginado. No te desanimes y aprovecha la jornada pues es la escuela que nos prepara para el glorioso destino que nos espera.

 

Autor: Ericson Alexander Molano  / Adorador

  • 09.02.2019
  • Edificación