Dios es amor: Su voluntad siempre es perfecta

Según 1 Juan 4:16: «Dios es amor». No dice que Dios ama, aunque en efecto lo hace en forma perfecta e incondicional. La Escritura señala que la naturaleza esencial de Dios es el amor. Él nunca actuará en contra de su propia naturaleza. La única manera en que experimentarás la expresión de la voluntad de Dios es a través de una demostración de amor perfecto; nunca de otro modo.

El amor de Dios siempre procura lo mejor de sí para cada persona. Si rechazamos lo mejor de Él, Dios nos disciplinará. Sin embargo, la disciplina vendrá de un Padre celestial que nos ama y que hará todo lo necesario para que recibamos lo que desea darnos.

A quienes insisten en vivir en pecado y rebelión contra Él, Dios los hace objeto de su disciplina, su juicio y su ira. Sin embargo, esa disciplina se basa en el amor. «Porque el Señor al que ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo» (Hebreos 12:6). Como el amor es la naturaleza de Dios, estoy seguro de que cualquier manera en que se exprese ante mí será siempre la mejor.
Muchos otros versículos describen su amor por nosotros. Por ejemplo: «Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito…» (Juan 3:16), y también «En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros…» (1 Juan 3:16).

La confianza que tengas en la naturaleza amorosa de Dios es de vital importancia. Esto ha tenido una poderosa influencia en mi vida. Siempre visualizo mis circunstancias en el contexto de la cruz, donde Dios demostró claramente de una vez y para siempre todo su profundo amor por mí.

Es posible que no siempre comprenda mi situación actual o cómo resultarán las cosas con el tiempo, pero puedo confiar en el amor que Cristo me demostró cuando dio su vida por mí en la cruz. Mediante la muerte y la resurrección de Jesucristo, Dios me convenció para siempre de que me ama. Yo decido basar mi confianza en Dios por lo que conozco (es decir, su amor por mí) y decido confiar en que, a su tiempo, me ayudará a comprender las circunstancias confusas que puedan rodearme ahora. ¿Alguna vez oíste a alguien decir: «Tengo miedo de rendirle totalmente mi vida al Señor, porque podría enviarme a África como misionero»? ¿O alguna vez te advirtieron: «No digas lo que no quieres hacer, porque sin duda, eso mismo te pedirá Dios que hagas»?

Tales conceptos indican falta de confianza y de comprensión del amor de Dios, porque Él no te llamaría a ser misionero en África a menos que supiera que ese llamamiento es lo mejor para ti. Conozco a muchas personas que sirven al Señor en países peligrosos o empobrecidos, y no desean estar en ningún otro lugar del mundo. Aman a su país adoptivo y a su gente, y saben que Dios les dio lo mejor cuando los invitó a servirlo allí.

Dios es omnisciente por naturaleza, es decir, lo sabe todo. No está limitado por la dimensión del tiempo. Conoce el pasado, el presente y el futuro. Él creó todas las cosas, de modo que nada queda fuera de su conocimiento. Por lo tanto, sea cual fuere su manera de expresarse ante ti, sus instrucciones siempre son correctas. Cuando Dios te da una orden, puedes estar seguro de que ya examinó todo lo que implica. Cuando obedeces, no corres el riesgo de descubrir que cometió algún error. Puedes confiar plenamente en que si te dice que hagas algo, eso es precisamente lo correcto.

Cuando confíes en que Dios siempre te dará lo mejor, dedicarás tu corazón a cualquier misión que te dé, porque sabrás que al cumplirla, experimentarás todo lo que Él se ha propuesto para ti. Quienes nunca están contentos ni satisfechos con las misiones que Dios les da, demuestran su falta de fe en que Dios los ama y que les expresa su amor al guiarlos por la vida.

Nunca permitas que tu corazón cuestione el amor de Dios. Cuando procures conocerlo y comiences a tener una experiencia con Él, debes tener esto resuelto: Él te ama. Cada aspecto de su relación contigo es una expresión de su amor por ti. ¡Dios no sería Dios si se expresara de otra manera que no fuera amor perfecto! Lo que crees sobre el amor de Dios por ti se reflejará en cómo te relacionas con Él. Si realmente crees que Dios es amor, también aceptarás que su voluntad siempre es perfecta.

Un fragmento de Experiencia con Dios: Cómo conocer y hacer la voluntad de Dios (B&H Español)

 

Autores: Henry Blackaby, Richard Blackaby y Claude King / Autores del libro Experiencia con Dios

  • 07.06.2018
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