Joven, es tu tiempo

En un tiempo de crisis para la nación hebrea debido a la invasión babilónica y la subsecuente esclavitud de los judíos en tierra extraña, también se encontraba en este grupo un joven que marcó la diferencia a pesar de las terribles circunstancias por la cual pasaba la nación. Me refiero al joven Daniel. Su formación religiosa le permitía comportarse de una manera muy diferente al resto de los jóvenes de su época. Debo decir también que Daniel era un príncipe en el palacio del rey en Israel, y por lo tanto también tenía una cultura de palacio muy particular. Sobre todo su fe en el Dios Todopoderoso era su posesión más relevante.

Cuando el Rey Nabucodonosor dio instrucciones para que buscaran los jóvenes más diestros y preparados de los hebreos para que sirvieran en su corte, Daniel fue uno de los elegidos para tan grande honor. Cabe decir que sus dones y su preparación les abrieron puertas para su promoción en el palacio. Es de suma importancia que tú joven, que estás leyendo esta reflexión te prepares con excelencia para que estés listo (al igual que Daniel) para cuando se te abra tu puerta; porque de seguro se te abrirá la puerta; y la pregunta es ¿estás preparado para entrar?

El verso 8 nos dice que Daniel no quiso contaminarse con la comida del rey. Entendemos que aunque era una mesa muy suculenta, esta comida estaba dedicada a los ídolos de esa gran nación. Daniel convenció al encargado de cuidarlo comer solo legumbres por diez días al cabo de los cuales él y sus compañeros se veían mejor que los demás jóvenes que comieron de la mesa del rey. Dios honró a Daniel porque no cedió a la tentación de pecar contra Dios comiendo comida (Aunque muy apetitosa) pero dedicada a los ídolos. Debido a esta decisión heroica Dios lo promocionó hasta convertirse en el segundo hombre más importante en Babilonia en poder y autoridad siendo un esclavo hebreo.

Es tu tiempo joven, al igual que Daniel en Babilonia de brillar donde el señor te ha colocado. No comprometas tus creencias ni tus principios con nadie ni con nada en esta tierra. Recuerda siempre que tu fe y tus principios bíblicos son la plataforma desde la cual serás catapultado por Dios hacia tu destino profético. Es tu tiempo joven de Dios, de resistir las ofertas y las tentaciones de esta sociedad alejada de Dios y brillar en medio de esta terrible oscuridad religiosa en donde los valores cristianos y morales van desapareciendo con el paso de cada día. Levántate joven de Dios y proclama con postura firme en Dios que solo en Cristo hay esperanza para esta sociedad desenfrenada. Levántate y deja que brille la luz de Cristo a través de ti. Levántate como heraldo de la fe y conquista tu entorno, tu familia, tus amigos, tu escuela y tu trabajo para Cristo. Levántate joven de Dios, tu eres el Daniel de este tiempo y al igual que Daniel en Babilonia,
Dios cuenta contigo para que marques la diferencia!

Te bendigo.

 

Autor: Pastor Eduaro Ureña

  • 14.04.2019
  • Reflexiones