Líderes pentecostales aseguran que la mayor cosecha de almas está cerca

Luego de ocurrir un encuentro en Toronto donde asistieron miles de personas en búsqueda de Dios para estar preparados para el gran avivamiento, líderes pentecostales dicen estar seguros de que la mayor cosecha de almas está por ocurrir muy pronto.

La reunión que tuvo lugar en la misma iglesia donde ocurrió el polémico movimiento conocido como “Bendición de Toronto” en el año 1994, contó con la presencia del avivalista que lidera el Ministerio Partners in Harvest (Socios en la Cosecha), John Arnott, quien reveló haber tenido una visión “con una onda muy grande”, como una especie de tsunami, hipotéticamente hablando.

La misionera Heidi Barker, conocida por iniciar miles de iglesias en Mozambique y diferentes partes del mundo, comparte una visión muy similar a la de Arnott y la describe como una “ola de gloria”, en declaraciones a la CBN News. “Vi una ola y estaba llena de caras. Yo le pregunté: “Señor, ¿qué es eso? ¿Aquellos que están volviendo a casa o los que están saliendo?”. Barker, cuenta que los rostros que vio eran de personas que aman a Dios, provenientes de cualquier tribu, lengua y nación que van hasta los confines de la Tierra anunciando la gloria.

Sin embargo, el mundo está tan lleno de incrédulos que ven casi imposible que el avivamiento realmente ocurra pero el profesor de teología Michael Brown asegura que él ha estudiado varios movimientos avivalistas en la historia y generalmente estos han surgido justo en el momento en que parecieron que el cristianismo “muere”.

Brown cree que un derramamiento sobre el mundo está cerca, alegando que en los momentos en que las personas despreciaban a la iglesia y a Dios, eran entonces que el despertar espiritual ocurría. Por esta razón, Brown considera que la Tierra necesita un nuevo bautismo de amor y de la imagen de Jesús sobre este mundo pecaminoso, para poder ser como Él ante todos y agregó que “También tenemos que reconocer que la oscuridad siempre odia la luz”.

Asimismo, los líderes afirman que en el momento en que Jesús sea el centro de nuestras vidas, el avivamiento se consolidará. “Podemos aumentar nuestras vidas de oración, restablecer nuestras prioridades y revisar cómo gastamos nuestro dinero. En todas esas cosas, Él necesita ser el número uno” dijo Arnott.

  • 03.05.2018
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