Mompreneur, descubre el maravilloso mundo de una madre emprendedora

Hace diez años todo parecía un sueño. Aprendí a ser mamá y empresaria al mismo tiempo. Mi primera hija, Natalia, tenía pocos meses de nacida y El Mensaje Comunicaciones estaba también en pañales. Algunos podrían pensar que era el peor momento para empezar una compañía, pero cuando Dios nos llama a hacer algo lo más oportuno es comenzar de inmediato. De otro modo, la negligencia nos lleva a la desobediencia, y esto por consecuencia retrasará la bendición de ver nuestra promesa cumplida. Por eso, en medio de mis temores, dudas y muchos trasnochos decidí emprender mi propia compañía, ingresando así en el maravilloso mundo de las Mompreneur, un neologismo conformado por dos palabras de origen anglosajón Mom y Entrepreneur, que se unen para definir a una mujer que busca equilibrar proactivamente su rol de madre y empresaria.

En la última década, más mujeres se han unido a la fuerza del emprendimiento femenino. Entre esas ciento de miles de mujeres me encontraba yo, decidida a potenciar mis habilidades y a poner mi fe en acción para cumplir el sueño de construir una familia, sin dejar a un lado mis metas profesionales.

La convergencia de dos mundos

Aunque parecen dos mundos distantes, en cierto modo criar hijos y emprender un negocio es bastante similar, ya que ambas labores son muy demandantes e impredecibles y, a veces, la única manera de aprender se basa en el método de prueba y error… una mezcla de ciencia, arte y mucha oración.

Definitivamente tener una empresa propia nos da mucha libertad, pero a la misma vez requiere mayor responsabilidad para no descuidar ninguna de las áreas, porque la mala administración del tiempo o los recursos nos puede llevar a la quiebra o una crisis familiar. Sin duda alguna, al mirar en retrospectiva, puedo afirmar con certeza que la gracia y el favor de Dios me ha sostenido cuando se agotaron mis fuerzas.

Este año nos preparamos para celebrar el décimo aniversario de El Mensaje Comunicaciones, una agencia de relaciones públicas que ayuda a las personas y organizaciones a dar a conocer sus productos o servicios a mayor escala; usando los medios de comunicación y las redes sociales para compartir noticias que inspiran y mensajes que transforman vidas.

Hemos tenido la oportunidad de trabajar con galardonados cantantes y autores, prestigiosos sellos discográficos y casas publicadoras, así como organizaciones sin fines de lucro y multitudinarios eventos a nivel nacional e internacional. Todo esto desde la comodidad de mi hogar, mientras veo crecer a mis dos hijos.

Puedo afirmar con un corazón lleno de gratitud a Dios que me siento feliz y realizada como mamá y empresaria. Y no soy la única. Cada vez más mujeres se convierten en mompreneurs.

De acuerdo con el sexto informe anual de Womenable y American Express OPEN realizado en los Estados Unidos, las madres emprendedoras están haciendo cosas sorprendentes cada año. Las estadísticas informan que entre el año 2007 y 2016, se incrementó el número total de negocios en la unión americana en un 9%, mientras que el número de empresas propiedad de mujeres aumentó en un 45%, una tasa cinco veces superior a la media nacional.

El incremento del número de mompreneurs, lo llevaba a convertirse en una tendencia en el sector de las PYMES (pequeñas y medianas empresas). No obstante, no es un capricho ni una de moda, sino una palabra que empodera y explica una nueva realidad, de nuevos horizontes y oportunidades para las mujeres. Además, las nuevas tecnologías facilitan aún más la convergía de estos dos mundos, de modo que aquellas madres que desean emprender su propio negocio pueden lograrlo con mucha dedicación, pasión y determinación.

Construyendo sueños y un hogar inquebrantable:

Para construir familias saludables y negocios rentables debemos ser mujeres intencionales, proactivas y obedientes a la voz de Dios.

La Biblia está llena de lecciones de vida y sabios consejos que podemos aplicar a cualquier área de nuestra vida. De manera especial, me ha inspirado mucho la vida de Nehemías, un ejemplo de un líder valiente e ingenioso. Por eso quiero compartir algunos puntos claves de su vida que podemos aplicar a la nuestra:

• La pasión nos mantiene motivados. A pesar de muchas dificultades, Nehemías alentó al pueblo a trabajar unido y con entusiasmo, así como nosotras debemos motivar a nuestros compañeros de trabajo y a los miembros de la familia para que cada uno cumpla con su función.

• Trabajar con entusiasmo. De igual manera, la rapidez con la que terminaron la reconstrucción de los muros de Jerusalén es una gran inspiración a la hora de emprender la tarea que Dios nos encomendó, pues al igual que Nehemías todos hemos sido elegidos con un propósito. Y como vemos en la historia bíblica, mientras algunos desisten de trabajar en la obra, otros construyen con entusiasmo y terminan en tiempo récord lo que Dios les llamó a hacer.

• Mantener una buena comunicación con Dios. Las madres emprendedoras deben realizar muchas tareas en tiempo récord para poder cumplir con sus obligaciones en el trabajo y los deberes en el hogar. Así que aprendamos de Nehemías y construyamos sabiamente. Él combinó constantemente la oración con preparación y planeamiento. Con su ejemplo nos enseña que la comunicación constante con Dios es vital porque nos da la guía para comenzar y culminar la obra a cabalidad.

• Enfócate en la meta y no en los obstáculos que te impiden llegar a ella. Al igual que Nehemías, cuando estamos avanzando hacia la cristalización de nuestros sueños, muchas veces vamos a enfrentar oposición, críticas o burlas. Siempre habrá presiones que alientan el desánimo: La tarea parece imposible y los esfuerzos inútiles. La mejor estrategia para combatir el desánimo es recordar el motivo por el cual comenzaste la obra. Vemos que Nehemías les recordó a los obreros su llamado, su meta y la protección de Dios. Por tanto, cuando te sientas abrumada, cansada o desalentada, por cualquier tarea, recuerda el propósito de Dios para tu vida, tu familia y el propósito especial del proyecto que te encomendó.

 

Autora: Fayra Castro

  • 08.06.2018
  • Consejería