Mujer, florece a pesar de tus circunstancias

La Biblia está llena de relatos de héroes y de heroínas anónimos que hoy están en la historia, sin importar las circunstancias que vivieron. Hoy se conoce su historia porque florecieron en medio de sus circunstancias, aparentemente negativas.

Hay situaciones que a veces nos van hacer llorar, momentos difíciles que nos rodean pero Dios nos promete que estará con nosotros. El profeta Isaías, en el capítulo treinta y cinco habla de la restauración de Israel. En su visión se encuentra una promesa, que a pesar de vivir en el desierto, vendría un tiempo de júbilo y esperanza para Israel. Así como la primavera es un tiempo hermoso porque el frío desaparece y comienza a salir las flores de diferentes colores, así dice el profeta que el Líbano, el Carmelo y Saron florecerán en el desierto. Donde aparentemente no florece nada, Dios lo utiliza como terreno fértil para que haya vida.

Mujer quizás tú estás en un desierto rodeada de sequía pero si tú crees en las promesas que Dios te has hecho, en medio de tu desierto crecerás y florecerás. Como dice el profeta, en la circunstancias de la vida verás cuando la semilla comienza a brotar y las plantitas a crecer; verás sus hojas salir y sus raíces profundizar. La promesa es que tú florecerás y te gozarás a pesar de tus circunstancias. Serás productiva aunque pases por el proceso. Así como la naturaleza tiene un proceso para florecer, el ser humano también tiene que entrar en el proceso del Señor para ser productivo y florecer. Cuando el terreno, que es nuestro corazón está seco y se endurece, hay que trabajarlo. Hay que comenzar a limpiarlo y echarle agua para que pueda ser productivo. El Espíritu Santo se encarga de limpiar y derramar el agua para que podamos echar fruto.

Las circunstancias, aparentemente negativa será el abono para que tu terreno sea fértil y florezcas como el Líbano. Dios toma tus circunstancias para formar algo grande y hermoso en ti. ¡Dios te hace florecer! Nunca pierdas de vista las promesas que Dios te ha hecho. Tu actitud de fe en medio de tus circunstancias determinará el éxito o el fracaso. El desierto no es permanente, es solo una temporada. Es un proceso que te prepara para entrar al próximo nivel. Salmos 125:5 te asegura que si en el desierto sembraste lágrimas, en la tierra prometida te espera grandes cosechas.

¡Mujer, florece! Es tiempo de dejar el pasado atrás. Dios te llamó a ser fértil para que camines floreciendo y dejando tu aroma por donde pasas. Si abonas tu terreno con la palabra, tendrás un florecer productivo. Dios te creó para que tu planta no se quede pequeña, sino que tus ramas se extiendan y sean de sombra y bendición a los que te rodean. La orquídea litofita se caracteriza por utilizar las rocas para crecer y desarrollarse. Así también nosotras no podemos crecer sin estar bajo la roca que es Cristo. Mujer, Dios te ha puesto en el terreno correcto. La tierra es buena porque tienes todos los nutrientes necesarios para dar buenos frutos.

Mujer, disfruta de tu florecer a pesar de tus circunstancias.

www.lasendaantigua.org

 

Pastora Eny Pérez

  • 06.05.2017
  • Edificación