Nick Torres decidió soñar y cumplir el proposito de Dios

Mi nombre es Nick Torres, nací en la ciudad de Los Ángeles, Ca en octubre de 1982. Soy hijo de padres mexicanos y ocupo el segundo lugar de 4 hermanos. Durante mi infancia fui abandonado por mi papá y un tiempo después de esto, mi madre conoció al hombre que se convertiría en mi padre de crianza; a partir de ese momento a todos nos tocó experimentar la terrible violencia doméstica por parte de ese hombre que se convirtió en mi papá. Fue un tiempo de sufrimiento, dolor, heridas emocionales y terror inimaginable. Por varios años fui testigo de las golpizas y abuso verbal que padecía mi mamá. El trauma y todas las heridas provocadas en ese período, causó que en mi escuela recibiera asistencia psicológica, porque presentaba problemas para aprender aún lo más básico en mis clases.

La niñez debería ser hermosa, un tiempo para aprender a amar y querer a tus padres, pero en mi caso esa no era la situación. Todo lo anterior afectó también mi adolescencia, en cuanto a la comunicación y relación con mis compañeros; por tal motivo decidí mudarme a los 14 años a Washington junto a un familiar; y fue en esa ciudad donde logré graduarme.

Después de alcanzar este increíble sueño, descubrí un poco acerca de la enorme posibilidad que tenía de seguir soñando para aspirar a una vida mejor de la que tenía, así que decidí que sería trabajador social. Regresé a Los Ángeles e ingresé al Colegio Comunitario, allí conocí a quien se convirtió en mi mentor, el Profesor Mark J. Conta; con su apoyo entré a la academia de policía de Los Ángeles, Ca.

Culminar mis estudios cambió mi vida, no solamente en el área personal, sino también espiritual. Mi conversión a Cristo sucedió luego de recibir una llamada para realizar una investigación de suicidio. Un joven de 17 años se ahorcó en su recamara, su hermano de tan solo 8 de edad lo encontró y avisó a sus familiares, el verlo en tal desconsuelo Dios puso un sentir tan fuerte en mi corazón de hacer algo por la juventud. Dios tocó mi vida, me dio propósito a través de esa experiencia. Era tan grande mi preocupación por la juventud que busque una iglesia cristiana (Viviendo Para Cristo); ahí, el pastor Dr. Orlando Amaya me impulsó a prepararme, estudié Teología y me gradué de Liberty University.

Actualmente le sirvo a mi comunidad como consejero, además doy conferencias relacionadas con el tema de drogas, abuso infantil y violencia doméstica, ¡todo esto es un milagro de parte de Dios!. Pude utilizar mi pasado como un pretexto para desperdiciar mi vida en el alcohol, o en muchas otras cosas, pero no fue así; ese no era el plan de Dios para mí y decidió no jugar el plan de víctima. Tome la opción de soñar y cumplir el propósito que ahora sé era de Dios, mi pasado se convirtió en una motivación para lograr mis sueños y metas.

Quiero que la juventud sepa que es posible transformar y mejorar una condición de vida; cumplir lo que se propongan, que aunque es difícil vivir en un hogar disfuncional y lleno de violencia, Dios en su inmenso amor tiene planes poderosos y propósitos inimaginables para cada uno. A través de este testimonio te ánimo a que tengas valor, que te esfuerces, que confíes en ti porque Dios ya lo hizo, no permitas que vaya a la basura el maravilloso propósito que el Todopoderoso pensó para ti.

Cumple tus sueños

Cuando estaba en la academia de policía y sentía rendirme, mi mentor me decía: “Nick, ¡nosotros nunca nos rendimos por nada, ni nadie, sigue; vamos tu puedes!” Esas palabras fueron como combustible a un Ferrari. “Todo lo podemos en Cristo que nos fortalece”. Filipenses 4:13

Te aliento a que escribas en un papel tus metas a corto y largo plazo; comprométete a cumplir cada una de ellas, y cuando logres una, escribe otra. Tienes el poder en tus manos para lograr todos tus sueños, es cuestión de decisión “porque nada hay imposible para Dios.” Lucas 1:37

 

Autor: Nick Torres  / Consejero y Conferencista

  • 14.04.2019
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