Punto de partida

Entregar una colaboración expresamente para un medio impreso es algo que despabila nostalgias y aviva recuerdos en mí, pues inicié mi carrera justo escribiendo para una revista en la Ciudad de México. Por esos tiempos, no había muchos medios de comunicación para la comunidad cristiana de habla hispana; en mi país, las esperanzas de que pudiera existir una variedad de alternativas para la literatura y la música cristiana eran, por mucho, auténticos ejercicios de fe.

Este año cumpliré veintinueve años trabajando en la industria de la música cristiana y los medios de comunicación, apenas tres más que Expolit, que este año celebra veintiséis años de trabajo ininterrumpido como el punto de encuentro para todo lo que tenga que ver con el desarrollo de los diversos ministerios cristianos en Iberoamérica.

Expolit nació innovando en el medio cristiano de habla hispana. Fue el esfuerzo deliberado y concertado de congregar a las muchas expresiones de la iglesia iberoamericana no solo a un mismo lugar geográfico en un momento específico, sino a un mismo sentir y un mismo latir. Como ningún otro evento o convocatoria, se convirtió en pocos años en el momento y lugar determinados en el que la gente llegaba de muchos rincones del continente (luego, del otro lado del mar), y sabía que encontraría mucho más de lo que estaba buscando.

Para los medios de comunicación, lo cual ha sido mi experiencia primaria al interactuar con diversos agentes de la industria en esta magna exposición a lo largo de los años, Expolit representa el punto de convergencia de muchas líneas: cristianos de otros países, colegas de distintos medios, ministerios nacientes, experimentos innovadores, proveedores de servicios, productos nuevos, capacitación, recursos de todo tipo para el desarrollo y crecimiento del ministerio no solo eclesiástico, sino también el paraeclesiástico; en suma, la manifestación de la creatividad y del desempeño de los muchos dones y talentos con los que Dios ha equipado a su cuerpo en Iberoamérica.

Como joven comunicadora que comenzaba su desarrollo profesional en un medio impreso casi nacido al mismo tiempo que esta industria de la música (la revista IPI – Información Punto Inicial), Expolit representó un sorprendente aterrizaje en aquello que vibraba de manera simultánea en casi todos los países de América Latina: un despertar de la adoración y el surgimiento de géneros contemporáneos en la música cristiana en español. Nombres que hoy son instituciones en este mundillo forjaron sus carreras o se asomaron por primera vez al ámbito internacional en Expolit. Este magno evento que ha visto surgir muchos nombres, incluso ha visto desvanecerse otros, se ha mantenido a través de los sobrecogedores cambios que han sufrido las industrias de la música, la literatura y las comunicaciones con el advenimiento de las nuevas tecnologías.

Desde mi perspectiva como profesional de la comunicación en la industria cristiana, Expolit, que representa para muchos el punto de encuentro por excelencia, debería también considerarse el punto de partida por antonomasia: Novedosas ideas y alianzas estratégicas han surgido de sus novedosas reuniones espontáneas o programadas con sumo cuidado. Cada año, nuevos nombres obtienen proyección internacional a través de los muchos medios de difusión ahí reunidos; librerías cristianas de todo el continente se abastecen de nueva literatura; relaciones de amistad que perduran hasta hoy se forjaron ahí. Sin duda, Expolit es el punto inicial de muchas cosas interesantes.

Para el imaginario colectivo de las nuevas generaciones dentro de la iglesia, tal vez Expolit tenga la apariencia de una gran vitrina, porque los jóvenes hoy aspiran a vivir de manera menos superficial, haciendo suyas diversas causas sociales, incluso echando mano de redes sociales, medios de los que son casi nativos. No obstante, si la juventud escucha una voz que le llama a servir a Dios e impactar este mundo en una o varias de las muchas formas en que puede hacerlo hoy en día (gracias, quizá, a esfuerzos tan denodados como el de quienes organizan año con año Expolit), le será bueno considerar que en ese evento la mesa está puesta para el encuentro con la experiencia de quienes ya recorrieron el camino y pueden ayudarles a iniciar el suyo.

Sarai León fungió en el pasado como Directora Editorial de la Revista IPI, uno de los primeros medios cristianos especializados en la música cristiana. Ha sido Jefa de Medios de Grupo CanZion y, en la actualidad, se desempeña como Jefa de Comunicación. Reside desde hace ocho años en la ciudad de Monterrey, México.

 

  • 08.06.2019
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