Soñemos los sueños de Dios

En nuestra actualidad existe gran tecnología y muchas formas de comunicarnos con el resto del mundo, estamos a la distancia de un clic para poder acceder a un sin número de información. A pesar de que estamos en la era de la comunicación, podríamos decir que nos hemos desconectado de lo que verdaderamente es valioso e importante: Nuestro propósito.

En el día a día estamos expuestos a muchos distractores, los cuales podrían hacernos perder el rumbo de nuestra vida. Ante todo esto debemos hacer una pausa y preguntarnos: ¿Hacia dónde vamos?, ¿estoy viviendo o sobreviviendo?

Lo mejor que nos puede pasar es encontrarnos con la verdad absoluta que tenemos un propósito de vida, que estamos acá para muchas más cosas que nacer, crecer, reproducirnos y morirnos. Dios nos creó para un plan especial, eso debe despertar en nosotros esperanza y una pasión por encontrarnos con esos planes de amor.

Nada llena más de plenitud el corazón del ser humano que conectarse con aquello para lo cual fue soñado en la mente de Dios, porque sí, déjame decirte que antes de que tus padres te planearan o no, ya Dios había pensado en ti y en todo lo que haría por medio tuyo, es decir, no eres un accidente, eres un hombre y un mujer con gran propósito, por eso quiero animarte para que busquen encontrarte con eso.

Cada uno de nosotros tiene un diseño que es original, podemos tener parecido en gustos o en habilidades con alguna persona, pero en el fondo cada uno de nosotros fue creado de forma única y valiosa, es decir tenemos una misión especial asignada y dentro nuestro hay tesoros maravillosos que nos equipan para alcanzar esa meta. Cada habilidad con la que contamos en nosotros mismos, no es un adorno, es parte de un plan mayor, por eso cuando nos conectamos con nuestra esencia, nos empoderamos.

Algo que me ha llamado la atención cuando trabajo con personas es el desconocimiento que tienen hacia sí mismas, pocas han trabajado en el empoderamiento de su ser interior y esto es una lamentable realidad. Quizás vamos por la vida gastando tiempo y dinero en muchas cosas que a lo largo del proceso no nos dará algo positivo de retorno, y nuevamente hay que hacer una pausa.

Todos los días debemos tomar tiempo para encontrarnos con Dios y con nosotros mismos. Ante la retante pregunta, ¿por qué estoy acá? debo comprender que la respuesta no la encontraremos en ningún otro lugar más que en Aquel que nos creó.

El tiene sueños grandes con nosotros y para ver el cumplimiento de cada uno de ellos, debemos cada día estar conectados con su presencia.

Es hermoso comprender que Dios habla y que nos muestra el camino por el cual debemos ir, la vida es de procesos, etapas, y en cada uno de ellos vamos siendo formados y capacitados para ir al siguiente nivel.

Hoy te quiero animar y te quiero recordar que Dios no ha terminado contigo, si el plan “A” no funcionó, ve al plan “B”, pero jamás te rindas. Has sido diseñado para grandes cosas, y para ir al siguiente nivel necesitas generar más carácter, ser fuerte en tu interior y conectarte cada día con aquel que te mostrará los sueños de su corazón para ti.

Para este año cada uno de nosotros ha soñado alcanzar metas, pero que tal si le preguntamos a Dios cuales son sus metas, sueños y planes para nosotros. Sin duda seremos sorprendidos.

Naciste para triunfar, dentro tuyo hay un ADN de campeón. Cree, trabaja y alcanza, si te conectas con tu esencia, serás empoderado.

Te comparto tres versículos que considero importantes para que conozcas tu verdad:

“Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes, afirma el SEÑOR, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza” Jeremías 29:11

“El SEÑOR dice: Yo te instruiré, yo te mostraré el camino que debes seguir; yo te daré consejos y velaré por ti” Salmo 32:8.

“Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica” Efesios 2:10.

 

Autora: Stephanie Campos  / Conferencista, autora y coach de vida

  • 14.04.2019
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