Arqueólogos continúan búsqueda del Arca del Pacto

Arqueólogos que buscan el Arca del Pacto en Siló en Cisjordania aseguran han descubierto pistas antiguas que sugieren que se están acercándose a determinar si el sitio realmente sostiene las tablas de piedra que llevan los 10 Mandamientos.

Los investigadores quieren demostrar que la Biblia es también un libro de texto de historia y contiene revelaciones sobre el pasado de la humanidad.

Siló se menciona en la Biblia como el sitio donde el Arca y el Tabernáculo, que se cree era la morada terrenal de Dios, allí fueron venerados por cerca de 369 años. El artículo señaló que las últimas excavaciones en el sitio, que han estado ocurriendo durante décadas, son “alentadoras”, pero no “remotamente definitivas”, señalando el descubrimiento de 10 jarras de cerámica pre primer templo.

“Debido a su valor intrínseco, los eruditos dicen que esta vasijas podrían indicar que el sitio fue desocupado de una manera abrupta, como se describe en la Biblia. Además, los arqueólogos encontraron un kobaat, una copa o cáliz ritual, que podría estar vinculado a uso religioso”, describe el artículo.

Aún así, las excavaciones aún no han encontrado evidencia definitiva de que los artefactos bíblicos que realmente se usaron en Siló. Scott Stripling de los Asociados para la Investigación Bíblica señaló que a diferencia de muchos otros arqueólogos israelíes modernos, su equipo tiene una fuerte fe religiosa que los distingue.

Stripling aseguró: “Hay quienes dicen que la Biblia no es confiable, y la hemos encontrado muy confiable”. “Estamos tomando la Biblia como un documento histórico serio”, dijo, agregando “pero la evidencia es lo que la evidencia es”.
La Biblia dice en los Salmos y en el libro de Jeremías que Siló fue destruido cuando los israelitas fueron derrotados por los filisteos, quienes también robaron el Arca de la Alianza. Hanina Hizami, coordinadora de arqueología en la Administración Civil, explicó que el descubrimiento de los 10 frascos de cerámica podría proporcionar evidencia para la destrucción de Siló.

Arqueólogos de Francia e Israel han estado buscando por separado el Arca en el antiguo sitio de Kiryat Ye’arim fuera de Jerusalén, considerado uno de los últimos lugares inexplorados en la región.

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