¿Cuántas metas y sueños has logrado alcanzar en tu vida, y si Dios tuviera algo más?

Creo fielmente que todos hemos logrado llevar a cabo innumerables cosas que anhelamos a lo largo de nuestra vida, sueños realizados metas alcanzadas y quizás podemos encontrarnos en un punto de satisfacción con nuestro estilo de vida actual, pero y que tal si hay algo más.

“Y aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros, a él sea la gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amen” (Efesios 3.20-21).

El poder ilimitado de Dios se hace visible en nosotros cuando simplemente entendemos y creemos que ya fuimos escogidos para realizar grandes cosas, el apóstol Pablo nos reta a no quedarnos conformes con lo que somos o tenemos hasta hoy, podríamos sorprendernos de nuestra capacidad cuando creemos y confiamos, pero también cuando nos disponemos a intentarlo.

En el libro de Génesis tenemos la fascinante historia de Abraham y Sara, quienes recibieron una promesa de parte de Dios que serían padres de multitudes. Pero no podían tener hijos durante muchos años. Perfectamente hubiesen podido tirar la toalla y no seguir creyendo en la promesa, habían visto muchas cosas más y disfrutaban de una vida próspera económicamente hablando, eran amados y respetados por todo su entorno, estaban cubiertos y protegidos por el favor divino, fácilmente se hubiesen dado por satisfechos, pero Dios había determinado algo más para ellos.

La promesa de Dios es confirmada en Génesis 18:10 “Entonces dijo: De cierto volveré a ti; según el tiempo de la vida, y he aquí que Sara tu mujer tendrá un hijo. Y Sara escuchaba a la puerta de la tienda, que estaba detrás de él”. Abraham Lo creyó y mientras tanto hizo lo que dice Salmos 37:4 “Deléitate asimismo en Jehová, Y él te concederá las peticiones de tu corazón”.

Cuando nos disponemos a llevar a cabo lo que nos toca Dios se encarga de hacer su parte. Tal como el Señor lo había dicho, se ocupó de Sara y cumplió con la promesa que le había hecho, quedó embarazada y le dio un hijo a Abraham en su vejez. Esto sucedió en el tiempo anunciado por Dios.

Fiel es quien la hizo, así que te motivo a desarrollar tu máximo potencial, creer en Dios y en ti mismo para lograr descubrir lo extra que Dios tiene para ti, avanza cree y espera Dios no ha terminado contigo.

  • 03.02.2020
  • Reflexiones