¿De qué manera sus estudios en el Seminario Wesley han bendecido su vida espiritual y ministerial?

Ser estudiante de la Maestría en Divinidad en Wesley Seminario es una respuesta del Señor a mis oraciones. En mi corazón estaba el anhelo de cursar una Maestría en estudios teológicos. No quería quedarme con lo que había aprendido en el instituto bíblico de la iglesia donde  nací espiritualmente.  Quería ir más profundo y seguir estudiando para servirle cada día mejor al Señor. Fue entonces cuando comencé a orar y le pedía el Señor dirección en cual universidad debía inscribirme. Entonces me enteré que un pastor amigo se había graduado del Seminario Wesley en la Maestría en Seminario. Me aconsejó que los contactara y allí empezó toda esta hermosa experiencia de ser parte de esta familia.

En un inicio mi intención era académica, pero el Señor me ha cambiado la perspectiva en la medida que he ido avanzando en mis estudios. Todo comenzó desde el primer contacto con el Seminario. Sentí que había llegado a una familia llena de amor y de mucho calor humano. Entendí que el Seminario Wesley no es solo un edificio o  un pensum académico o unos programas que hay que seguir. Es una familia y eso se vive desde el contacto con el personal administrativo hasta el profesorado.

Estudiar en el Seminario tiene muchas ventajas para aquellos ministros que tienen un llamado bivocacional como el mío. Los estudios se hacen en línea y todos los cursos son en español. Además de que podemos conectarnos y conocer a otros estudiantes de habla hispana que sirven en sus ministerios en otros países y nutrirnos de sus maravillosas experiencias.

Desde que empecé mis estudios he visto muchos cambios y progresos positivos en mi vida, tanto a nivel espiritual como ministerial. Mi crecimiento y madurez espiritual ha venido en aumento. Esto ha sido beneficioso no solo para mi, sino también para mi familia, la iglesia y el ministerio. La formación que se adquiere en el Seminario me ha ayudado reenfocar mi llamado ministerial de una manera muchos más disciplinada y concisa. He recibido herramientas ministeriales que me han ayudado a hacer mejor la obra que el Señor  me ha encomendado en la iglesia hispana que actualmente estamos plantando en la gran región de Montréal.

Le doy gracias al Señor por haber abierto para mi las puertas del Seminario Wesley y poder ser miembro de esta hermosa familia de amor.

 

Jesús Zabaleta

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