Descubre el poder del agradecimiento

¿Qué tal si comenzamos nuestro día pensando en nuestros pensamientos? Esto puede sonar redundante, pero te aseguro que no lo es. En su libro Switch On Your Brain, la doctora Caroline Leaf declara que a medida que conscientemente dirigimos nuestros pensamientos, podemos conectar patrones de pensamientos tóxicos y reemplazarlos con pensamientos saludables. Bastante interesante, pero no sorprendente en absoluto; cuando leemos.

Romanos 12:2 “No se amolden al mundo actual, sino sean transformados mediante la renovación de su mente”.

Actualmente vivimos en una sociedad donde cada día pareciera ser más difícil vivir en agradecimiento, y esto me lleva una pregunta… ¿Qué pasaría si el día de mañana sólo contáramos con aquellas cosas por las cuales fuimos agradecidos hoy? Inclusive vamos mas allá… que tendríamos si solo nos quedaran aquellas cosas por las cuales nos hemos tomado el tiempo de agradecer a Dios. ¿Alguna vez te has puesto a pensar en esto? En la actualidad, la gratitud es una de las claves más trascendentales para encontrar el éxito y la felicidad en nuestras vidas. A muchos de nosotros de repente nos quedaría tan solo la mitad de lo que poseemos hoy; otros tal vez ni siquiera eso, a mi en realidad me gustaría pensar que por lo menos 7 de cada diez personas, terminaría sin pérdida ninguna, ya que esto significaría que hemos podido llevar una vida de agradecimiento a Dios en todo el sentido de la palabra.

Antes de entrar en materia y hablar de la importancia del agradecimiento, quiero compartir algo para poner las cosas en perspectiva.

Hace varios años atrás, hablaba con mi hija menor precisamente sobre la importancia de agradecer a Dios por quien él es en nosotros, quienes somos en el, todo lo que nos permite tener, ya que este el principio del verdadero gozo. Muchas veces al compararnos con los demás, nos ocupamos tanto en pedirle cosas a Dios para llegar al lugar donde pensamos que seremos felices, que pasamos por alto las bendiciones que nos da a diario, y lo que verdaderamente trae gozo permanente, en vez de felicidad circunstancial. Le compartía a mi hija que en unas de esas secciones de consejería, que nacen aparentemente de la nada al hablar con alguien, me di cuenta que mucha de la infelicidad en Natalia, y de el ser humano en general, viene a raíz del tiempo que pasamos mirando lo que tienen o hacen los demás. Al hacer esto, hacemos (inconscientemente) nula nuestras propias bendiciones, ya que nuestro descontento nos quita la capacidad de verdaderamente darnos cuenta lo que Dios está haciendo en nuestras vidas. Estudios muestran que una de las razones por las que se nos dificulta vivir en gratitud, es porque vivimos un estilo de vida tan acelerado, que no nos permite detenernos y apreciar lo que tenemos. ¿Cuándo fue la última vez que diste gracias a Dios por el simple hecho de abrir los ojos y ver un nuevo amanecer? O porque aunque no tengas una mansión, tienes un hogar donde reina la paz.

Cuando escribí “Levántate ~ Descubre el poder el agradecimiento” lo hice con el único propósito de llevar a mis lectores a hacer precisamente eso… descubrir el poder sobrenatural que existe en vivir agradecidos. El agradecimiento es una luz que nos permite ver las bendiciones que recibimos a diario sin importar las circunstancias. Dios no siempre nos da lo que queremos, pero si lo que necesitamos, incluyendo, mas no limitado a salud, familia y el mayor regalo de todos… la salvación. Prestar atención a aquellas cosas por las cuales deberíamos estar agradecidos automáticamente nos pone en un estado de mente positivo, lo cual nos conecta con nuestro entorno, con nosotros mismos y lo más importante… establece una conexión directa con Dios.

Recordemos que la verdadera felicidad se encuentra en esas pequeñeces de la vida que muchas veces pasamos por alto. Tomemos tiempo para agradecerle por todas las bendiciones que Dios nos da a diario, al hacerlo nos daremos cuenta que van más allá de lo que merecemos, y reconocemos.

 

Silvia Ivelisse / Life Coach, Autora y Conferencista 

  • 03.02.2020
  • Reflexiones