El suicidio y la salud mental

El suicidio, un tema que estamos escuchando muy a menudo en iglesias cristianas, la tasa de suicidios ha aumentado un 30% y sigue aumentando y los Pastores y cristianos no están exentos, he dicho en otros foros y lo mantengo que no todo es con oración y aunque la oración es poderosa y creo firmemente en ella también entiendo que no podemos reprender lo que tenemos que aconsejar.

Es importante identificar y exponer la definición correcta de la salud mental, debido a que la gran mayoría de los individuos que componen la sociedad tienen constructos y significados erróneos de lo que este concepto significa. La Organización Mundial de la Salud (OMS), define la salud mental como un estado de bienestar en el cual el individuo es consciente de sus propias capacidades, puede afrontar las tensiones normales de la vida, puede trabajar de forma fructífera y contribuye asertivamente a su comunidad. Si prestamos total atención a esta definición podemos identificar que la salud mental tiene otros componentes a considerar y que no solo se enfoca en el ámbito físico. De hecho, la OMS, define el concepto salud como un estado completo de bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades.

Es por lo que debemos tener plena conciencia de cada uno de estos ámbitos para mantener una homeostasis en todas las áreas de nuestra vida y desarrollar un estado de bienestar pleno. Por otro lado, no todo el mundo tiene la capacidad de identificar y lidiar con eventos precipitantes que afecten este bienestar. Es por esto que el reconocimiento de entes de apoyo e identificación de fortalezas del individuo es de suma importancia. Igualmente, la búsqueda de ayuda profesional es un paso clave para el desarrollo asertivo de la persona. Sin embargo, la sociedad ha desarrollado una serie de tabúes, conceptos erróneos, prejuicios y constructos negativos hacia la búsqueda de ayuda profesional. Visitar un psicólogo no es un signo de debilidad o estado de locura. Al contrario, es un signo de fortaleza y de estado de conciencia plena que reconoce que la parte emocional es un área importante que debe ser cuidada y atendida como cualquier otra parte del cuerpo, en otras palabras, es un signo de que inteligencia emocional.

Problemas como depresión, ansiedad, percepción de soledad y/o historial de trastornos mentales entre muchos otros factores de riesgo, pueden inducir a la persona a un estado en el que se propicien ideas e intentos suicidas muchas veces llegando a consumar el acto. El suicidio no discrimina por tu sexo, color, raza, religión o estado socioeconómico. Así que es necesario siempre estar alertas a las señales tales como: obsesión con la muerte, repartir objetos queridos, autoestima baja, desesperanza entre otros. Es por esto que es necesario educar a nuestra sociedad y romper con tabúes y constructos que limitan a las personas a la búsqueda de ayuda profesional.

Por Santiago Torres / Evangelista y Salmista

  • 23.10.2019
  • Consejería